Los tipos de telas para toallas

Las toallas son parte fundamental de la vida diaria de todas las personas y de todas las familias. No solamente las utilizamos en el baño y para salir de la ducha, sino que también nos acompañan en las playas, cuando salimos de campamento, cuando vamos al gimnasio, entre tantas otras posibilidades que pueden aparecer. No obstante, no solemos saber mucho respecto de las toallas, cuáles son los materiales y los métodos a partir de los cuales están hechas. Por eso, a continuación, vamos a hablar de este primer punto, para conocer cuáles son los materiales más frecuentes para las toallas que usamos todo el tiempo.

El clásico: algodón 

El algodón es el material más clásico para las toallas. Una de sus principales ventajas tiene que ver con que es un material que puede absorber la humedad y atraparla, no quedando rastro de ella donde se pasa (por ejemplo, en el cuerpo). Es un material que permite generar toallas a través de diferentes técnicas, dependiendo de la forma en que se confeccionen. La recomendación es que las toallas que se compren en algodón sean 100% de este material. Además, es un material que cuenta con la ventaja de poder teñirse en una gran diversidad de colores y trabajarse de diversas maneras, por lo que permite generar distintos diseños.

Un material revolucionario: microfibra

Uno de los materiales más utilizados últimamente para las toallas y que gana gran popularidad es la microfibra. Esto se debe a que se considera como un material altamente revolucionario en cuanto a la capacidad de secado. Es una tela que se compone por poliéster y nylon, que son fibras totalmente sintéticas, con un 80% de nylon.

Esta tela existe desde la segunda mitad del siglo XX y es un producto que se ha ido perfeccionando con el paso del tiempo. es una fibra muy delgada, siendo apenas más gruesa que la seda y más fina que el cabello humano. Se considera que su capacidad de absorción es del doble que otros materiales, teniendo también una duración algo mayor que el algodón.

Estas toallas se usan especialmente para procesos de limpieza o de secado de materiales, antes que para secado de personas. No obstante, a medida que el tiempo pasa, se utilizan cada vez más en la playa o en gimnasios, puesto que es una tela liviana para trasladar, a la vez que tiene una gran capacidad para absorber el sudor velozmente.

Otras alternativas

Siguiendo lo mencionado anteriormente, podemos afirmar que la microfibra y el algodón son los dos materiales más empleados en la actualidad para la fabricación de las toallas que solemos utilizar todos los días y en distintas actividades o con distintos fines. No obstante, no son los únicos materiales existentes. Con el paso del tiempo, se han ido probando otras alternativas como es el caso del poliéster y el bambú. El poliéster se suele combinar con otras telas debido a su bajo costo y bajo peso. Si bien es un buen material para utilizar en espacios exteriores porque resiste los rayos del Sol, no es recomendable para el secado, puesto que no logra buenos resultados de absorción.

Finalmente, respecto del bambú, es una tela ecológica que puede ser parecida en algunos aspectos al algodón. Es muy limpia y tiene propiedades antibacteriales, a la vez que es suave para el contacto con la piel. El problema es que cuando se hacen toallas con este material, las mismas tienden a ser transpirables, por lo que no se recomiendan en los meses de invierno.

Consejos para retapizar una silla de escritorio

Renovar una silla de escritorio puede hacer completamente la diferencia a la hora de trabajar o llevar a cabo diferentes tareas en el espacio. Por eso, si esta lleva un tiempo gastada o si se desea darle un cambio de aspecto, retapizarla puede ser una gran alternativa. A continuación, te contamos cómo hacerlo.

¿Qué materiales necesito?

Los materiales van a depender de cada caso en particular. De todos modos, en líneas generales, vamos a necesitar:

  • Tela para retapizar a gusto (aproximadamente 1,50 metros)
  • Tijera
  • Lápiz
  • Cartón
  • Cúter
  • Destornillador
  • Pintura en aerosol (aproximadamente unas dos latas)
  • Silicona caliente

Procedimiento para retapizar una silla de escritorio

El primer paso que vamos a seguir es el de desarmar la silla, para poder trabajarla mejor y de manera más sencilla. Lo ideal es lograr que la estructura de la silla quede sin el asiento y sin el respaldo, en tanto esto sea posible. Si no lo es, se va a desarmar de la manera que se considere más adecuada.

Estructura

Este paso se va a seguir en caso de que se quiera renovar también la estructura de la silla. Si esto se desea, lo que vamos a hacer es colocar cartón o papel de diario debajo de la silla y proceder a pintar la estructura con pintura en aerosol. La idea de utilizar dos latas en lugar de una tiene que ver con la intensidad y uniformidad del color. De todos modos, cada persona puede ver cuál es la cantidad que realmente necesita. Tras terminar de pintar la estructura central, vamos a proceder al respaldo y al asiento sin tela, pintando de la misma manera que en el caso anterior.

Marcar la tela

Pasando al asiento, lo que vamos a hacer es colocar bien estirada la tela sobre una mesa, con el estampado hacia afuera. Vamos a acomodar la parte del asiento sobre la tela y, usando un lápiz, vamos a marcar el contorno del asiento, pero dejando diez centímetros extra a cada parte, para poder doblar luego. Con el respaldo de la silla vamos a seguir el mismo procedimiento, a fin de luego tener los trozos de tela con el tamaño y forma necesarios para luego continuar con el tapizado.

Pegar

A continuación, vamos a proceder a pegar la tela, tanto en el respaldo como en el asiento. La mejor forma de adherir la tela es utilizando la silicona caliente.

Armar

Finalmente, una vez pegada la tela al respaldo y al asiento y dejando un tiempo para garantizar que la tela y el pegamento se sequen bien, ya podemos proceder al armado de la silla. Es muy importante que tanto las superficies pintadas de la estructura como el pegamento de la tela estén bien secos antes de continuar con el armado. ¡Y listo! A través de estos sencillos pasos vamos a poder tener una silla de escritorio completamente renovada que nos permita renovar también nuestras sensaciones a la hora de ponernos a trabajar o a estudiar en ella.

Opciones de telas rústicas para muebles

Cuando se trata de decorar muebles, son muchas las opciones disponibles en la actualidad. No obstante, la elección entre estas va a depender, en gran medida, tanto del uso como de los objetivos y la ubicación de los muebles. En esta ocasión, queremos hablar de los muebles ubicados en espacios exteriores y las mejores opciones de telas rústicas para su decoración y su cambio de imagen.

¿Qué tiene que tener una tela para muebles de exterior?

Cuando se busca cambiar el aspecto y renovar muebles de exterior, las telas rústicas suelen ser las opciones más buscadas. No obstante, no se trata de elegir cualquier tela. Las mejores telas para este tipo de muebles deben responder a ciertas características. No sólo deben resistir a la humedad, sino también al viento, a la exposición al Sol, como así también a otros factores eternos que pueden desgastar velozmente las telas. Son requisitos fundamentales para que los tapizados puedan durar en el tiempo. Siempre la tela para un mueble ubicado en exterior tiene que ser más resistente que la de un mueble de interior. Esto aumenta, especialmente, si se tiene mascotas que puedan llegar a usar estos muebles.

El corderoy

Una de las telas más populares para tapizar muebles de exterior es el corderoy. Se trata de una tela dura y áspera que se basa en el algodón. No obstante, no deja de ser una tela cómoda para toda persona que quiera utilizarla en muebles. Además, es una tela económica y representa una excelente opción para quienes quieren hacer una tapicería económica sobre muebles de exterior, siendo muy duradera.

El lino rústico

Existen distintos tipos de lino. En particular y para este caso se destaca un lino rústico que es muy duro y áspero, siendo perfecto para muebles de exterior. Es un lino que deja la sensación de mucho lujo, a la vez que permite mucho uso sin perder duración. Pese a eso, es una tela que puede ser un poco más sensible que el corderoy. No obstante, aguanta a la perfección el contacto con el Sol y con las variaciones del clima, por lo que sigue siendo una de las mejores opciones para muebles de exterior.

El lino rústico no se suele encontrar en modelos estampados. Pese a ello, sí se puede conseguir en una gran diversidad de colores y de tonos. Si bien los más comunes son los tonos marrones para muebles de exterior, es cada vez más frecuente ver personas y diseñadores que apuestan a otros tonos un poco más jugados, como pueden ser el rojo, el púrpura, una escala de grises, entre otras cosas.

El ripstop

Esta tela se utiliza especialmente en la confección de trajes militares. Es una tela que hasta hace poco tiempo se usaba solamente con esos fines, pero sí se ha empezado a usar en la tapicería hace algunos años, como consecuencia de su resistencia y de su dureza. Es una tela que se suele hacer a partir de nylon, aguantando muy bien el uso y las condiciones del exterior y del paso del tiempo, por lo que puede tener una gran duración.

Los mejores rellenos para sillones

Los sillones son parte fundamental de nuestra vida diaria. Los utilizamos para descansar, para pasar tiempo con familiares, pasar tiempo con los chicos, invitar amistades, generar reuniones y buenos momentos. En ese sentido, podemos decir que hay dos requisitos que un sillón debe cumplir: adecuarse estéticamente al espacio y ser, especialmente, muy cómodo. Es la comodidad la que hace a un buen sillón.

Ciertamente, la mayor parte de la comodidad de los sillones tiene que ver con el relleno. Por eso, es una decisión que no se debe tomar a la ligera, sino que se debe pensar bien. Existe una importante diversidad de rellenos para sillones. Dependiendo del relleno encontraremos una sensación u otra cuando estemos sentados en el mismo. Por eso, a continuación, vamos a contarte acerca de algunos de los rellenos más frecuentes hoy en día.

La espuma

Para quienes buscan alternativas económicas en el relleno de los sillones, la espuma es una de las opciones más buscadas. Es duradera en el tiempo, aunque es cierto que puede resultar un poco dura. Además, no es un relleno que se amolde bien al cuerpo cuando estamos sentados en el sillón.

La espuma es un relleno sintético. Estos rellenos se han vuelto muy populares a lo largo de los últimos años. Son cómodos, duran en el tiempo y no se deforman. Además, repelen bien el agua y tienen propiedades antialérgicas.

Las plumas

Una gran opción es el relleno de plumas. En lo que respecta a rellenos de sillón, este es el más cómodo que existe. Pese a eso, es un tipo de relleno que, con el paso del tiempo, puede ir perdiendo su volumen y deformándose, necesitando de un reemplazo. Por eso, pese a la comodidad de esta alternativa, no se suele recomendar para aquellos sillones que se van a utilizar todos los días.

La placa soft

Esta alternativa es considerablemente nueva. Se trata de una forma de goma espuma que se adapta al cuerpo y recupera posteriormente su forma original. No obstante, se debe tener en cuenta que sí se puede llegar a deformar si se le aplica mucho peso por varias horas.

El vellón

En este caso, hablamos de un relleno que se compone de una fibra hueca de poliéster siliconado. Esto genera que se trate de una alternativa muy cómoda para el cuerpo, donde, a la vez, el sillón vuelve fácilmente a su forma original cuando se le deja de aplicar peso. De todos modos, es una alternativa que no se recomienda para espacios muy calurosos, puesto que el calor puede deformar la fibra.

El híbrido

Lo que se conoce como rellenos híbridos hace referencia a una combinación de distintos materiales. Es una alternativa también muy común en la actualidad. Se suele componer de una capa de espuma y de dos capas de plumas o de poliéster. Esto genera comodidad, pero, también, durabilidad en el tiempo.

El hipersoft

Finalmente, otra alternativa es el relleno hipersoft. Se trata de un relleno muy cómodo que no se deforma con facilidad. También se utiliza con frecuencia para rellenar almohadones.

¿Cómo surgió la tapicería?

Hoy en día, cuando queremos mejorar el aspecto de sillas o sillones, cuando necesitamos rellenar uno de estos, cuando queremos modificar el look de un ambiente de la casa, cuando necesitamos nuevas telas con distintos fines, lo primero en lo que pensamos es en la tapicería. Es la profesión a partir de la cual se mejora no solamente el aspecto sino también la funcionalidad y la comodidad de prácticamente todos los objetos que utilizamos diariamente en los hogares, en las oficinas, en los espacios gastronómicos y comerciales, entre otros.

Habitualmente, cuando hablamos de tapicería, estamos haciendo referencia a una tarea que se encarga especialmente de la tapicería de muebles, de sillones, de sofás y de sillas. La persona profesional en tapicería se encarga de la restauración y la renovación, el relleno y el cambio de imagen de este tipo de muebles. Además, repara y restaura todo aquello que se pueda encontrar en mal estado.

Usos de la tapicería

Además de los usos anteriormente mencionados, muchas personas acuden a la tapicería para automóviles, para motos, entre otras cosas. También acuden a esta profesión los oficinistas para los asientos de trabajo o quienes trabajan en espacios gastronómicos o de entretenimiento donde las personas permanecen sentadas. Lo hacen los taxis y lo hacen los aviones.

El origen de la tapicería

El origen de la tapicería se encuentra alrededor del 5.000 a.C. Los pioneros en este arte fueron los egipcios. Mediante estudios llevados a cabo, se ha descubierto que, en Egipto, cuando un faraón o dirigente moría, se el enterraba junto con sus pertenencias de mayor valor en tumbas. En estas, se han encontrado las primeras sillas tapizadas. Además, a través de pinturas y restos, se ha dado cuenta también de que realizaban embalajes a caja y espiga.

Quienes siguieron a los egipcios fueron los nómades. Se ha demostrado que crearon las primeras sillas y mesas plegables y que, además, solían cubrir el suelo de las tiendas con alfombras. Además, confeccionaban cojines, que les permitían generar mayor comodidad en estos espacios. Se cree, a su vez, que los egipcios no fueron los únicos en usar las sillas en aquellos tiempos. Hay datos que dan cuenta de que los pueblos del próximo oriente – como es el caso de los bizantinos, los griegos y los chinos – hace milenios, utilizaban también sillas.

Se conoce que, en la Edad Media, había personas que ya se dedicaban a la tapicería. Tanto los reyes como los nobles tenían a su servicio artesanos tapiceros que se encargaban de la fabricación para ellos de distintas sillas y butacas de madera con asientos y respaldos hechos en cuero. Además, un tiempo después, comenzaron a utilizar fibras vegetales o pelo de animal para rellenar.

Otro punto importante en la historia de la tapicería se encuentra durante el Renacimiento. En la Edad Moderna, las sillas y los sofás tuvieron un importante auge, a la vez que empezaron a refinarse considerablemente, adquiriendo una mayor elegancia y sofisticación. Los tapiceros comenzaron a trabajar con diseñadores de madera a los que se les daba el nombre de ebanistas.

Todo sobre el patchwork

Desde hace tiempo, un estilo de tejido se ha vuelto cada vez más popular. Lo podemos ver en casi todas las tiendas, lo vemos en los catálogos, en las fotos de decoración de interiores. Lo estamos observando prácticamente todo el tiempo. No obstante, pocas veces sabemos cómo se llama y cómo se hace. Se trata del patchwork. Un arte o artesanía textil que, pese a estar de moda, es realmente antigua y que se ha hecho desde hace mucho tiempo en todo el mundo.

En términos generales, podemos decir que se trata, en la mayor parte de las veces, de coser entre sí trozos de telas de patchwork. De esa manera, se generan diseños completamente nuevos y originales. Con este estilo se pueden hacer desde colchas para las camas hasta tapices, manteles, pero también distintas prendas de indumentaria, como pueden ser los pantalones, vestidos, entre otras cosas.

Los orígenes del patchwork

Como hemos dicho con anterioridad, el patchwork es, en realidad, una técnica muy antigua. Incluso, ha aparecido una imagen de un gato cubierto con una pieza de este estilo en una tumba de Egipto. Esto recuerda una técnica de patchwork que recibe el nombre de Log cabin.

No obstante, lo que se debe tener en cuenta es que no en todos los países el patchwork se hacía con las mismas técnicas. Quienes se dedican a recoger información vinculada a piezas antiguas que se conservan al día de hoy, han hablado, por ejemplo, de un tipo de técnica muy extendido, que recibe el nombre de Jardón de la Abuela. Esta técnica, se cree, es originaria de Irlanda. También se ha dado a conocer otra que recibe el nombre de Crazy y que sería originaria de Reino Unido, en la época victoriana.

Pese a tener estas dudas respecto a los orígenes concretos del patchwork, sí se puede encontrar cuándo fue la explosión de esta técnica. Comenzó a partir de la Gran Depresión cuando, en la terrible crisis, las familias no contaban con ingresos suficientes para comprar prendas nuevas para vestirse. Esto llevó a que muchas de las mujeres de estas familias, que se encargaban de las tareas del hogar y de coser y bordar, comenzaran a usar distintos retales de tela para mezclarlos y crear, así, prendas nuevas sin tanto dinero de por medio. Así surgió la idea de crear bloques que, al unirse entre sí, daban lugar a un diseño totalmente nuevo y diferente.

Patchwork y quilting ¿son lo mismo?

La respuesta es no. Si bien es frecuente que se utilicen estos dos términos de manera indistinta para hacer referencia a lo mismo, se trata, en realidad, de dos cosas diferentes. Como hemos dicho antes, el patchwork es la unión de piezas diferentes a través de técnicas diversas. Por el contrario, el quilting es el acolchado. Estos conceptos se aplican especialmente cuando se trata de colchas para la cama. Para entenderlo, podemos pensar que, en principio, a través de distintas técnicas, se unen las diferentes piezas de tela, dando lugar a lo que será la primera parte de la colcha, la parte superior. Luego se va a necesitar el relleno para esto. es el relleno el que da la forma final pero también la comodidad, la suavidad y el calor, en muchos casos. Y, finalmente, se va a necesitar una tela trasera que será la capa posterior de la colcha. Esas tres partes se deben unir. Esa unión es la que recibe el nombre de quilting.

Todo lo que podés hacer con el piqué

A medida que el tiempo pasa, el piqué va ganando cada vez más popularidad dentro de las telas. No obstante, todavía son muchas las cosas que no se saben sobre esta tela estrella. A continuación, te vamos a contar algunas cosas que podés hacer con el piqué para que puedas poner en práctica tu creatividad y tu curiosidad y lograr grandes cosas.

Vestidos

Hoy en día, la tela de piqué se utiliza con gran frecuencia para la fabricación de vestidos y también de polleras. Esto se debe a que es un tejido con gran cuerpo y del que se pueden encontrar grandes diseños. Es un tejido que ofrece transpirabilidad y gran comodidad para la persona que lleva una prenda en esta tela. También existen tejidos de algodón con acabado piqué. Estos se tiñen muy bien, lo que permite lograr una cantidad mayor todavía de colores y de estampados. Es algo que lleva a que se trate de una tela muy versátil, por lo que se pueden hacer muchas cosas con ella.

Camisas

El piqué es un tejido que está hecho a base de fibras naturales. Esto hace que sea una tela muy suave y fresca. A la vez, se ajusta y adapta al cuerpo fácilmente. Por eso, s un tejido muy común en las camisas y en los polos. Sus bondades permiten generar camisas altamente versátiles para uso diario, pero también para atuendos de ocasiones formales o especiales. Además, generan prendas que se pueden lavar y secar fácilmente.

Ropa infantil

Cuando se busca ropa infantil, una de las claves más importantes tiene que ver con la suavidad. Se buscan telas suaves que no irriten ni incomoden a los niños. Pero, además, se busca que sean telas resistentes que se puedan adaptar a sus juegos y aprendizajes y que permitan que su piel respire. Por eso, el piqué es considerado como una de las telas por excelencia para indumentaria infantil. Se puede usar tanto para pantalones como para vestidos, para conjuntos, entre tantas otras posibilidades.

Cubrecamas

Pero el piqué no es solamente para indumentaria. Justamente, lo que dio origen al piqué fue su uso para generar cubrecamas y acolchados. Con esta tela, se pueden confeccionar edredones y todo tipo de colchas y de cubrecamas. Es una tela de gran resistencia y muy suave, con buena sensación al tacto de la piel. Además, se puede lograr en una gran diversidad de colores, por lo que permite muchas alternativas para adaptarse a todos los dormitorios y a los gustos y necesidades de cada persona.

Manteles

Finalmente, el piqué se puede usar también para la confección de manteles. Es una tela elegante que puede generar bellos relieves, por lo que es una de las telas por excelencia para este tipo de confección. Al encontrarse en una gran diversidad de colores, de estampados y de diseños, se pueden generar manteles aptos para todas las casas, para todos los gustos y los estilos en general. Pero, además, es una tela que se limpia fácilmente, por lo que es ideal para una mesa.

¿Querés aprender a hacer una hamaca con tela?

Con razón de la emergencia sanitaria, este verano va a ser muy diferente a los anteriores. Muchas serán las personas que se quedarán en sus hogares durante los meses cálidos. Por eso, en esta ocasión, queremos darte herramientas para que puedas hacer tu propia hamaca para embellecer tu casa y generar un nuevo espacio de descanso y de entretenimiento para la familia. Pero, además, usando muy pocos materiales y lográndolo de una manera tan bella como económica.

¿Qué materiales necesito?

Para poder hacer una hamaca de tela para el hogar, se van a necesitar las siguientes herramientas y materiales:

  • Taladro
  • Martillo
  • Escalera
  • 5 metros de soga
  • 2 tacos de expansión
  • 2 armellas cerradas
  • Regla
  • Tiza para tela
  • Tijera
  • Lápiz
  • Máquina de coser
  • Hilo

Con respecto a la tela, se van a necesitar por lo menos unos tres metros de la elegida. Se puede pedir la tela por la que se tenga preferencia. No obstante, se recomienda solicitar telas que sean resistentes y, preferentemente, que no se manchen con facilidad.

Pasos a seguir

Ahora, vamos a pasar a mencionar los pasos que se deben seguir para hacer una hamaca para la casa utilizando tela.

Preparar la tela

El primer paso es marcar la tela haciendo un rectángulo de 1 por 1,30 metros. Luego, se corta la tela por los bordes usando una tijera. Posteriormente, se vuelve a tomar la tela y se marcan en ella dos rectángulos de 1 metro de largo por 10 centímetros de ancho. Se corta, posteriormente, por sus líneas.

Posteriormente, se va a colocar la tela de la hamaca sobre una mesa. Sobre ella, se van a apoyar dos tiras que se han cortado en el paso anterior. Es importante tener en cuenta que cada tira deberá ir en cada uno de los laterales que tienen una medida de un metro. Se dobla luego la tela para hacer un dobladillo de 5 centímetros hacia adentro. Luego, se va a la máquina de coser y se cosen ambos dobladillos.

Ahora, se va a doblar la tela a la mitad de modo de que los dos dobladillos queden uno encima del otro. Luego, se va al dobles de la tela y se usa una regla para marcar con tiza 20 centímetros hacia adentro. Luego se va 20 centímetros más abajo y se marcan otros 20.

Asiento

Luego de lo anteriormente mencionado, se va a coser la marca del asiento. Se usa la máquina de coser y se pasa un despunte recto justo por la línea de 20 centímetros. Esto va a llevar a que quede una abertura entre las telas, que se tiene que abrir. Se pasa una costura recta sobre ambos espacios.

Soga

Se toma la soga de 5 metros y se dobla por la mitad. Cuando se tiene ya doblada, se debe cortarla para lograr dos tiras de 2,5 metros cada una. Se introduce cada una de las sogas en cada uno de los orificios de los dobladillos.

Techo

Si la hamaca se va a colocar dentro de la casa, es momento de hacer los agujeros en el techo. Posteriormente, se colocan primero los tacos usando un martillo. Se enroscan las armellas en cada uno de los tacos y ya se puede proceder a colgar la hamaca. Para eso, se debe pasar cada una de las tiras de sogas a través de cada una de las armellas. Se hace un nudo firme para unir las dos sogas en el centro.

¿Qué es la tela viscosa?

Hoy en día, encontramos tela viscosa en todas partes. No obstante, no solemos saber mucho respecto de ella y de sus orígenes. Es una tela que se suele usar especialmente durante los meses de verano por su frescura. Pero, además, es una tela de grandes ventajas. Es un tejido elegante y delicado que requiere de ciertos cuidados que es importante conocer. A continuación, te vamos a contar lo que necesitás saber acerca de esta tela tan particular y con tan diversos usos.

Orígenes de la tela viscosa

Primero, vamos a hablar de sus orígenes. La tela viscosa se ha creado en Francia, hacia fines del siglo XIX. Su objetivo fue poder recrear, de una manera sintética, un tejido que pudiera ser capaz de imitar las propiedades del tejido natural de la seda.

¿En qué consiste la tela viscosa?

Muchas veces, se habla de tela viscosa o de rayón indistintamente para hacer referencia al mismo tipo de tela. Es una tela que se logra purificando las fibras de celulosa que se extraen de la pulpa de la madera. Las maderas más frecuentes son la de bambú y la de eucalipto, entre otras. Es un proceso que requiere de productos químicos, lo que hace que se considere como una tela semi sintética. Es una tela que se destaca en particular por ser fresca y cómoda, a la vez que es suave al tacto de la piel y sumamente versátil. Es una tela que puede imitar tanto a la seda como al algodón o a la lana. Por eso, es una tela que se usa con frecuencia en distintas prendas de vestir.

Los beneficios de la tela viscosa

Siguiendo lo mencionado con anterioridad, podemos destacar diferentes beneficios de la tela viscosa. Te contamos cuáles son:

  • Es un tipo de tela que ofrece una gran diversidad de colores y estampados, desde sutiles a llamativos, puesto que es un tipo de tela que se puede teñir con gran facilidad.
  • Es una tela muy versátil, puesto que es capaz de adquirir propiedades de otros tejidos naturales, tales como la lana, la seda y el algodón.
  • Es una tela que se puede mezclar con algodón y con poliéster para dar lugar a diversos tipos de prendas.
  • Se destaca en particular por su buena textura, que la hace ideal para la fabricación de todo tipo de prendas, desde corbatas hasta lencería y también prendas para ocasiones elegantes.
  • Es una tela ligera que permite la transpiración, por lo que es ideal especialmente para los meses de verano.
  • Se puede usar para ropa de cama, desde mantas a edredones, fundas, colchas, cubrecamas, entre otras cosas.
  • Es una gran tela para generar prendas de vestir, incluyendo chaquetas, vestidos elegantes, corbatas, entre otras cosas.
  • Es un tejido que se puede utilizar en el ámbito de la industria, incluyendo material quirúrgico, productos no tejidos, armazón de neumáticos, entre otras cosas.
  • Puede estar presente tanto en prendas de indumentaria como en telas para incorporar en distintos espacios de los hogares.

Formas de restaurar muebles usando telas

Distintos son los factores que pueden afectar a los muebles, que los puedes desgastar y que pueden hacer que estos pierdan su aspecto original. No obstante, no siempre se requiere de cambiar los muebles para poder recuperar todo su esplendor. Utilizando telas se pueden restaurar muebles y lograr un aspecto totalmente renovado.

¿Qué materiales se necesitan?

Para poder restaurar muebles utilizando tela, se van a necesitar los siguientes materiales:

  • Tela
  • Tijera
  • Engrampadora
  • Franela para limpiar
  • Pintura para madera
  • Pincel y/o rodillo
  • Cinta de papel
  • Paño de limpieza
  • Lija

En lo que respecta a la tela, esto va a depender del tamaño del mueble. Siempre se recomienda pedir más tela de la que se va a necesitar, en caso de que haya fallas en el proceso y se necesite de más tela para poder alcanzar el resultado final. El tipo de tela puede ser el que más guste, pero se recomienda una tela que sea resistente y no demasiado fina. Lo ideal es consultar por telas que sean aptas para tapicería.

Pasos a seguir

Ahora, vamos a proceder con los pasos a seguir para restaurar un mueble utilizando tela. Nuevamente, esto puede ir variando según cada caso en particular. No obstante, en líneas generales, podemos destacar los siguientes pasos.

Limpiar el mueble

Ciertamente, es importante que el mueble esté bien limpio antes de proceder con el resto. Por eso, lo que recomendamos es tomar una franela y limpiar la totalidad del mueble para que, al momento de restaurarlo, no haya motas de polvo o suciedades que puedan afectar el proceso.

Retirar los estantes

El siguiente paso es retirar los estantes. A veces, retirar los estantes puede hacerse antes de limpiar el mueble, a fin de garantizarse de que la totalidad del mueble permanezca bien limpio y sin problemas. Se recomienda limpiar los estantes aparte y dejarlos en un lugar cuidado para que aguarden allí hasta el final del proceso.

Lijar

Al igual que cuando se va a pintar un mueble, es muy importante lijarlo bien. De todos modos, es muy importante tener en cuenta que no se trata de hacer lijadas grandes y profundas, puesto que la idea no es generar daños en el mueble. Para estos casos, al ser una restauración con tela, se recomienda hacer una lijada superficial. Probablemente luego de lijar se necesite hacer una limpieza otra vez con un paño húmedo para retirar los restos de polvo de la lija. Es importante prestar atención a que todo el polvo luego de la lija quede retirado con el paño.

Usar cinta de papel

Esta parte del proceso se utiliza solamente en los casos en que los muebles tienen vidrio. De esa manera, la cinta de papel se coloca en cada uno de los bordes del vidrio, para evitar que este se pueda llegar a manchar durante la restauración.

Pintar

A la hora de pintar, se recomienda siempre empezar por adentro. Lo ideal es usar un rodillo y pintura del color elegido. En general, se recomienda dejar pasar un buen tiempo entre una mano y la otra. Luego, se pinta la estructura, es decir, la parte externa del mueble. También se recomienda esperar un buen tiempo entre la primera y la segunda mano.

Colocar la tela

Cuando la pintura esté completamente seca, es momento de colocar la tela. Para ello, se recomienda recostar el mueble en el suelo. La forma en que se coloque la tela va a depender de la parte del mueble en que esta se desea disponer. La tela se engrampa a la madera del mueble, pero hay que cuidar que esté bien estirada para ello. Ya colocada y engrampada la tela, se pueden volver a colocar los estantes.